“Viajamos desde el extremo más lejano de la galaxia de Andrómeda. ¿Tienen alguna idea de lo lejos que es eso? No, no la tienen. Aclaremos esto desde el principio: La estrella más cercana a este planeta, o debería decir nube de polvo, está solo a cuatro y medio años luz de aquí. Y permítanme decirles que Alfa Centauro está un par de millones de grados más caliente, lo que puede ser, no quiero exagerar, desagradable. ¿Qué tan rápido es la velocidad de la luz? Usando combustible convencional, quiero decir combustible para cohete, alcanzar un 30% de la velocidad de la luz exigiría todos los tanques de combustible que hay en la tierra. El equivalente, digamos, a las Montañas Rocosas. Se necesitaría toda la masa disponible en el universo visible al ojo humano. Eso es la tierra, el sol, el sistema solar, la vía láctea, todas las estrellas de su galaxia, todas las estrellas de las galaxias vecinas.
¿Qué tan rápido han podido ir hasta ahora? La máxima velocidad lograda hasta hoy fue lograda por la sonda Voyager, que alcanzó aproximadamente 55.000 millas/hora y en este momento se está alejando del sistema solar. Ahora, supongamos que esa es una nave, y ustedes son astronautas a bordo de ella y se dirigen a Alfa Centauro, que les recuerdo está a 4,5 años luz de aquí. Supongamos que comenzaron su viaje hace 25.000 años. Esa es la época del hombre de Cromagnon, las pinturas paleolíticas en el sur de Francia. Están cazando bisontes, rinocerontes, pequeños mamíferos. Y ustedes viajan a 55.000 millas/hora por otros 10.000 años. Ahora el hombre neolítico comienza a practicar la agricultura, a domesticar animales, ovejas, cabras, caballos, chanchos, Y cuando digo chanchos me refiero a chanchos vivos y domesticados. Este fue el primer pecado de la humanidad, ¿por qué? Porque para criar animales debieron hacerse sedentarios, esto originó asentamientos, que originaron pueblos, que originaron ciudades, que originaron todos los problemas que serán la destrucción de la humanidad. Criar perros no es un pecado, porque pueden llevar una vida nómade contigo. Pero ¿cerdos? Ahí estuvo el pecado. Divagué. La nave continúa su camino por otros 6.000 años. El antiguo Egipto: faraones, pirámides. 2000 años más, pasando la antigua Grecia, la antigua Roma hasta llegar a la edad media, y otro pecado: Un poeta italiano decide que sería una buena idea subir a una montaña, simplemente por diversión. Los suizos no lo hicieron, los alemanes no lo hicieron hasta que un inglés aburrido del siglo XIX les pagó para hacerlo. Entonces despojaron a las montañas de su dignidad. Eso fue un pecado.
La nave sigue desplazándose. La declaración de la independencia. La primera guerra mundial, el comunismo, la segunda guerra mundial, Marilyn Monroe. Elvis Presley, luego el tiempo actual. Ahora, ¿qué tan lejos han ido? Han hecho sólo el 15% de su viaje a Alfa Centauro. Han tenido que procrearse en 500 generaciones. ¿Cómo podrían haber evitado la endogamia, las rebeliones, homicidios? ¿No se habrían convertido en fenómenos grotescamente mal formados? Sin ninguna idea de dónde vienen, o para qué comenzaron el viaje. Y yo agregaría que la estrella más cercana que pueda ser considerada habitable no está a 4,5 años luz de aquí. Está más bien a 200.000.”
En The Wild Blue Yonder (2005), de Werner Herzog, con Brad Dourif, como El Alien.
200.000 años luz
Posteado en Cinefilia con etiquetas Alfa Centauro, The Wild Blue Yonder, Werner Herzog sobre Abril 23, 2009 por ValarEl fraude de “La hora del planeta” de la WWF
Posteado en Conspiraciones y poder con etiquetas Ecoterrorismo, La hora del planeta, La vida silvestre de los ricos, WWF sobre Marzo 30, 2009 por ValarEn estos días se realizó una patética actividad a nivel mundial, llamada “la hora del planeta”. Durante una hora se pretendía que no solo se apagaran las luces emblemáticas de los monumentos de las principales ciudades del mundo, sino que también los ciudadanos de a pie se mortificaran a sí mismos, apagando las luces de sus propias viviendas. Supuestamente todo con el objetivo de “concienciar” al mundo acerca de los peligros del coco climático y de realizar un ahorro de energía.
Bien, primero que todo, a no ser que las electrificadoras, hidroeléctricas y demás pararan su producción sospecho que el ahorro en realidad es nulo, ya que la energía no se produce en las tomas de corriente de las casas. Ahora, respecto a la loable intención de crear conciencia: ¿es en realidad algo tan loable y necesario?
Supongamos que el cambio climático existe: ¿que tiene de malo algo más de calor en la tierra, acaso el clima de la tierra no ha sido algo sumamente cambiante a lo largo de la historia geológica del planeta? Está pretensión globalista de fijar una temperatura ideal de la tierra es tan arbitraria como sospechosamente más parecida a un dogma de fe que a una verdadera ciencia. ¿Cual es entonces la temperatura global que debería tener el planeta tierra y quién la debe fijar? El clima es cambiante por su misma definición como lo sabe cualquier metereólogo; en estás políticas del absurdo, tan solo falta crear un meridiano temporal imaginario y afirmar por ejemplo, que el clima ideal es el correspondiente al año 1759 en la city de Londres a la hora del té. Insisto, calentamiento global parece más un slogan del Vaticano para alertar a sus fieles sobre el peligro del infierno que cualquier otra cosa.
Ahora, ¿en verdad existe? Es obvio que sí, que el clima cambia. Bueno, ¿Es tan determinante como se dice la actividad humana? Se debe decir entonces, antes que nada, que tal vez tenemos poco tiempo recolectando datos y lo que observamos puede que haga parte de un ciclo mayor debido a las fluctuaciones del sol, de nuestra órbita o de las variaciones del eje de la tierra. Quizás la actividad volcánica es más importante que los gases invernadero de la sociedad industrial. Empero, saber que los datos de las conferencias acerca del cambio climático han sido manipuladas, no da ninguna confianza sobre este asunto. Y de todas formas un poco de calor no puede ser tan malo (¡basta ya!, ¡que Manhattan no se va a hundir bajo las aguas en cien años ni los polos se van a derretir permanentemente!)
¿Entonces por que esa paranoia global y ganas de concienciación? Si se trata de proteger el medio ambiente no tiene sentido culpar al calentamiento, ya que este es una consecuencia no la causa de los problemas ambientales. Hay situaciones más inmediatas, urgentes y nocivas para el ser humano, como la contaminación de los ríos y las costas. ¿Se trata de implantar la ecuación: menos uso de energía, menos culpabilidad ecológica, en la mente de las masas (no en vano ya hasta el Papa promulgo a sus fieles, los pecados capitales ecológicos)? Si es así, ¿porque a las masas, porque no a los millonarios que seguramente gastan más energía en un día de sus acaudaladas vidas que lo que usted y yo, simples mortales, en un año entero? y aquí hay que mencionar que la peculiar iniciativa del “día de la tierra” no viene de los gobiernos ni de la ONU, sino de una organización privada tan poderosa que puede jactarse de organizar un evento a nivel gobal, la sigilosa WWF. La WWF (fondo para la vida silvestre) es la fundación del Príncipe Felipe Mountbatten, Duque de Edimburgo, más conocido por ser el marido de Elizabeth II, Reina de Inglaterra, miembro prominente de una de las familias más ricas sobre la tierra, y cuya riqueza es incalculable, ya que posee aún constitucionalmente los bienes enteros de todo el imperio británico y sus colonias, además de sus propios súbditos (!).
La fundación sin duda debe de ser un negocio redondo para la familia real, que además de otorgarle sustanciales reducciones de impuestos, y de administrar millones de dolares en donaciones, les proporciona un medio para intervenir en los asuntos internos de sus ex-colonias del tercer mundo, aquellos países pobres, con tanta vida silvestre y sobre todo, tantos recursos naturales, que hay que salvaguardar “en nombre de la humanidad” para las generaciones futuras… y sin duda por generaciones futuras entiéndase, príncipes y duquecitos…
El WWF (¿World Wide Fraud?)
Fondo Para la Vida Silvestre: es una organización fundada por el mencionado Felipe, Duque de Edimburgo, en 1961 y con la declarada intención de proteger a las especies de animales en vías de extinción, y a la creación de parques nacionales y reservas de vida silvestre. Curiosamente, el Príncipe Felipe decidió fundar esta organización pocos meses después de haber participado invitado por el Rajá de Jaipur en una expedición de caza de tigres de Bengala y de haber matado a una rinoceronte hembra, dejando que su cría escapase hacia una segura muerte por inanición. Como este hecho había provocado un escándalo periodístico de magnitud, Felipe nombró como presidente del WWF a su primo hermano, el Príncipe Bernardo de Holanda, porque además como declaró Sir Peter Scott, uno de los fundadores del WWF, «Cuando iniciamos al WWF, un presidente inglés se hubiese visto demasiado colonialista»… (Leer más)
Si usted sigue siendo tan sumamente ingenuo para creer que la familia real solo busca el bienestar del planeta tierra, bueno está en su derecho. Pero créalo, la WWF en ninguna parte menciona nada acerca de preservar el planeta “para los seres humanos”, sino para la “vida silvestre” (bueno, tarea que en realidad tampoco cumple, pero que usa de fachada)… el mundo ideal para ellos sería un parque natural del tamaño de la tierra bajo la administración de los más ricos, en la que por supuesto estaría prohibido atentar contra la vida “silvestre” cazando, pescando o incluso cultivando, so pena de ser baleado por los grupos paramilitares de “defensa de los gorilas o los pandas” (como sucede ya a diario en Ruanda o Zimbabwe).
Claro que incluso en un mundo tal, el príncipe Felipe no tendría inconveniente alguno para salir de safari y conseguir otras piezas para su colección de caza… Oh, ¡la impune hipocresía de los super-ricos!
Watchmen: Los Vigilantes (2009)
Posteado en Cinefilia con etiquetas ¿quién vigila a los vigilantes?, Los Vigilantes, quis custodiet ipsos custodes, Watchmen sobre Marzo 24, 2009 por Valar
Ésta es una película de aquellas que se supone que vale la pena ver en la pantalla grande. Basada en el icónico cómic de los 80, escrito por Alan Moore y dibujado por Dave Gibbons; el encargado de llevarla al cine fue finalmente Zack Snyder, el mismo de la infame 300, cuando a través de los años proyectos con directores como Terry Gillian y
Darren Aronofsky para hacer la filmación habían sido desechados por los estudios por la relativa complejidad de la trama y los grandes presupuestos necesarios.
La importancia de esta obra en el mundo del cómic, fue que en “Los Vigilantes” por primera vez se le dio a los super héroes, de un trasfondo más humano y profundo, si bien es cierto que el concepto sería luego sobre explotado y hoy ya no es tan novedoso. El propio título de la serie original de cómics aludía a la frase “¿quién vigila a los vigilantes?”, del poeta romano Juvenal, quis custodiet ipsos custodes, exaltando de esta manera desde un primer momento las debilidades e infalibilidad de los héroes, y las cuestiones de orden moral acerca de su comportamiento. En este sentido se destaca como su existencia en el universo paralelo de la historia ha cambiado el curso de la historia norteamericana y mundial; en esta ucronía, encontramos un 1985 en el cual Nixon aún gobierna los E.U., la guerra de Vietnam fue vencida gracias a la intervención de los vigilantes, y la guerra nuclear es una posibilidad que está a punto de estallar.
Aunque en un primer momento los estudios tenían la idea de ubicar la historia en el tiempo actual, finalmente se mantuvo en la adaptación cinematográfica esta ubicación temporal en los 80; el paso del tiempo ha hecho que sea tratándola de un modo retro y nostálgico, patente en la banda sonora, y en una especie de estética nuclearpunk.
Sin embargo aunque la película comienza de manera prometedora, en la que por ejemplo el propio Snyder se decanta por las tomas más “naturales” en vez del abuso de efectos de color que uso en 300, la película progresivamente se aparta de la obra original y termina dejando un sinsabor respecto a algunos personajes. Efectivamente el guion ha sido bastante alterado al final, y se nota el bajón entre las partes que siguen escrupulosamente la historia de Moore y aquellas otras hechas especialmente para la película. No en vano, Alan Moore se ha apartado de todas las adaptaciones cinematográficas de sus cómics, al considerar que son dos lenguajes completamente distintos, exigiendo incluso la no aparición de su nombre en los créditos.
La recomendación, por supuesto, para tener una opinión justa, es leer el cómic primero, y si esto no es posible, hacerlo entonces a posteriori (tarea que estoy procastinando en este instante). En todo caso, la larga cinta de casi tres horas es bastante viable de ver.
Un individuo miserable
Posteado en Cinefilia, Frikadas varias con etiquetas Klaus Kinski, un individuo miserable, Werner Herzog sobre Febrero 24, 2009 por Valar
“Es un individuo miserable, se me pega como una mosca cojonera, rencoroso, envidioso, apestoso a ambición y codicia, maligno, sádico, traidor, chantajista, cobarde y un farsante de cabeza a los pies. Su supuesto “talento” consiste únicamente en torturar criaturas indefensas y, si hace falta, matarlas de cansancio o asesinarlas. Nadie ni nada le interesa, a excepción de su penosa carrera de supuesto cineasta. Impulsado por un ansia patológica de causar sensación, provoca él mismo las más absurdas dificultades y peligros y pone en juego la seguridad e incluso la vida de otros, sólo para después poder decir que él, Herzog, ha domeñado fuerzas aparentemente insuperables. Para sus películas echa mano de personas poco desarrolladas mentalmente y de diletantes, a los que puede manejar a su antojo (¡y, supuestamente, hipnotizar!), y a los que paga un salario de hambre, eso si les paga. El resto son tullidos y abortos de todo tipo, a fin de parecer interesante. No tiene la menor idea de cómo se hace una película. Ya ni intenta darme instrucciones. Hace tiempo que ha renunciado a preguntarme si estoy dispuesto a llevar a cabo sus aburridas chorradas, ya que le tengo prohibido hablar.”
Klaus Kinski, refiriéndose al director Werner Herzog, tal vez como ardid publicitario.
No a la piratería
Posteado en Conspiraciones y poder con etiquetas descargas, Internet, oferta y demanda, piratería sobre Febrero 19, 2009 por Valar
Desde luego que no apoyamos la piratería. En este lugar estamos en contra y en absoluto desacuerdo con los asaltos indiscriminados en alta mar a tripulaciones desarmadas, y del pillaje y saqueo de poblaciones costeras, por parte de flotas de galeones y bergantines, plagadas de corsarios y filibusteros armados hasta los dientes de lombardas, alfanjas, dagas, hachas de abordaje y mosquetes. Por supuesto que deploramos los asaltos y la sangre derramada en estos festines de violencia y robo . Odiamos los loros y las patas de palo; y si llegamos a avistar la tenebrosa bandera del Black Joke o del Sudden Death acercándose a nuestras costas, procederemos a atacarlos con toda la artillería disponible y combatirlos como el que más.
Lo que si apoyamos es la libertad que tiene cada cual de hacer con su tiempo libre y ocioso personal lo que le venga en gana. Si eso significa descargar contenidos de Internet, o hacer mp3s de sus viejos CDs y LPs, pues que así sea; que todos los imbéciles avaros que quieren hacer dinero con el tiempo libre de los demás se jodan. Estos personajes que se esconden tras tenebrosas siglas, pueden meterse sus impuestos abusivos y sus ganas de cobrar por cada segundo de mediocridad que gestionen, por donde quieran; que de ser por ellos patentarían hasta el aire y cobrarían peaje por respirar. La tecnología siempre estará un paso adelante de esas ratas despreciables, como el sentido común también; sus leyes abstractas no valen un pepino, no tienen un céntimo de realidad. Incluso creo que se hace un gran servicio a la humanidad y a los creadores evitando sus mafiosos canales de distribución. Nadie muere o perece de hambre cuando alguien le da click al botón de descargar. ¿Después de filtrar las ISP que será, acaso insertarnos bajo la piel el famoso chip? Si en la edad media, según cuentan, quemaban los libros de los herejes, ahora queman pilas de DVDs e incautan computadoras.
Es la última libertad que quieren eliminar. Es decir, su lema es “haz lo que quieras mientras nos pagues por ello”. Si no pagas, lo mismo de siempre, si no consumes, eres un mal elemento que debe ser reprimido y reeducado. No es un tema complejo, en realidad es muy simple, se reduce a querer chupar como sanguijuelas. Sabido igualmente es que a través de la historia uno de los principales intereses de la plutocracia ha sido mantener en la ignorancia al pueblo, así que también algo tendrá que ver eso con el tema.
Todos los argumentos con los cuales se quiere equiparar el realizar descargas por Internet a un crimen, son falsos. Nadie pierde tanto dinero como dicen, nadie que descarga por curiosidad algún contenido de la red, pagaría por él si no fuera gratis. Ni la música ni el cine van a terminar. Es más, lo más probable es que este contenido al ser visto con facilidad por muchas más personas, impulse a algún porcentaje de estas a comprar el CD o DVD original. Así que no hay ningún daño a la cultura, sino todo lo contrario, una expansión de sus limites. Para el usuario doméstico tampoco hay ningún peligro, será muy raro que baje un virus por realizar una descarga de un sitio relativamente seguro. Lo que tienen que hacer esas empresas que dicen verse afectadas por la facilidad de realizar copias del mundo moderno, en vez de promulgar por un sistema dictatorial de manejar sus productos, es adaptarse a los cambios del mercado; no se puede pretender que se vive en un sistema de oferta y demanda, si cuando la oferta no satisface a los consumidores, ya sea por sus altos y desproporcionados precios o su mediocridad, entonces se anulan las leyes del mercado y se acude a medidas policiales para vender sus productos.
Todo esto es como el caballito de batalla para medir el aceite de los consumidores, hasta donde pueden aguantar el abuso de los que se ven a si mismos como los poseedores de la verdad absoluta y de todas las cosas sobre la tierra y el aire; sin embargo ni los derechos de reproducción ni el propio funcionamiento del mercado, son hechos absolutos, y pueden y deben ser puestos en entredicho cuando empiezan a fallar.
Un ejemplo de un buen producto: 3 CDs inéditos, 1 vaso de cristal con la efigie de Eddie, 1 árbol genealógico de la banda numerado, caja de metal labrada; para que después digan que no se puede ofrecer cosas interesantes.
Solaris (Солярис), 1972
Posteado en Cinefilia, Heroínas con etiquetas Rusia, Solaris, Solyaris, Tarkovsky sobre Febrero 6, 2009 por Valar
Andrei Tarkovsky, el más conocido de los directores soviéticos en occidente; perteneció a una escuela clásica de creadores que veían en el cine, una continuación lógica de la tradición artística, y en la cual el encuadre era tratado como si se tratase de un lienzo temporal. De sus 8 películas, caracterizadas por sus larguísimos planos y un tempo incluso ya muy lento para su época, Solaris es, sin duda, su obra más asequible y de género. En ésta, Tarkovsky, para entonces ya en problemas con Mosfilm, la estatal soviética, decide llevar a cabo una producción basada en una novela de ciencia-ficción del escritor polaco Stanislaw Lem, entonces célebre y respetado en el eje comunista, de tal modo que pudiera disponer de un buen presupuesto y la aprobación de los burócratas. Aunque Tarkovsky declararía luego que le consideraba su filme menos logrado, al no haber podido trascender los convencionalismos a los que le obligaba el género de la ciencia-ficción, lo cierto es que Solaris fue considerado desde el momento de su estreno en Cannes una obra maestra. Comparado frecuentemente con la obra de Kubrick, 2001…, el filme, ambientado en una estación espacial que orbita al misterioso planeta Solaris, se concentra sin embargo, más en el drama interno de sus personajes y en sutiles consideraciones metafísicas y filosóficas, que en otras temáticas frecuentes en las cintas del género, como puede ser los aspectos técnicos o científicos del viaje estelar.

La película comienza en la Tierra, en una casa de campo donde el psicólogo Kris Kelvin (Donatas Banionis) visita a sus padres, antes de viajar en una misión a Solaris, para evaluar la situación de la base. En esta extensa primera parte, recibe la visita de un pasado piloto espacial, Burton, quién le muestra una grabación en la cual se narra una fallida expedición a Solaris donde ocurren varios hechos inexplicables. La grabación es presentada en blanco y negro, lo que contrasta con las detalladas e idílicas tomas de un lago y la verde vegetación que rodea la casa. Sin embargo no se ve nada extraño en la cinta y las declaraciones del piloto son desestimadas como meras alucinaciones. Está parte, que era aún más larga en la edición inicial de Tarkovsky, pero debió ser recortada, algo que sin duda beneficio el filme; termina con la despedida de Kris de sus padres y la quema de varias de sus posesiones en una hoguera. Luego, como especie de interludio entre este segmento y el siguiente, cuya acción transcurre integramente en Solaris, se presenta una larga toma, en blanco y negro, en la cual burton y su hijo recorren las autopistas contemporáneas de Akasaka, en Tokyo, una secuencia que será bastante apreciada por cualquier amante de la arquitectura y el urbanismo. Vemos entonces que la cinta no esta ambientada en ningún futuro lejano, sino en un presente utópico donde la conquista espacial ha llevado al hombre a un mundo lejano. En contraparte, la toma del viaje espacial de Kris es corta y casi apenas que para conservar la continuidad del film.

Al llegar a Solaris, Kris encuentra que de los tres tripulantes de la estación, uno ha muerto y los otros dos le reciben de manera huraña o francamente hostil. De la misma manera que observa el deterioro de la nave, se encuentra también con perturbadores indicios de que hay más personas con ellos, gente que no habría forma de que estuviera allí. Luego descubre que son creaciones del propio océano del planeta, que parece ser una gigantesca forma de vida, construidas de una materia atómica distinta a la corriente. Entonces Kris encuentra una mañana al despertar, sentada en frente de su cama, a su esposa, Hari, quién está muerta. Hari, está interpretada más que magistralmente por Natalya Bondarchuk, quién proyecta en su personaje una belleza gélida y etérea, en uno de los papeles femeninos más cautivadores de la historia del cine. Salida de la propia mente de Kris, descubrirá que no es real, que es solo una copia; y a partir de este momento la cinta indagará, a través de la tensa relación de Kris y Hari, por el verdadero sentido de lo que significa ser humano, y la propia individualidad; alejándose de la concepción original del cuento de Stanislaw Lem, centrado más en las dificultades del entendimiento con vida extraterrestre, desde las limitaciones de la inteligencia humana. Natalya Bondarchuk fue la favorita de Tarkovsky durante la filmación y se dice que fue ella también quién le introdujo en la lectura del libro de Lem. Las escenas de desconsoladora belleza en la biblioteca de la nave o incluso aquellas en que se manifiesta la violencia perturbadoramente no humana de Hari, hacen inolvidable y persistente su personaje en el espectador, tal como la misma Hari lo está en Kris.

La inclusión del Preludio Coral de Bach, fragmentos del Quijote y reproducciones de Brueghel preciosamente retratadas, hacen de está película una obra perfectamente encajada en la tradición occidental, alejada de ismos y vanguardias y más próxima a la cosmovisión del arte como belleza y al legado griego y renacentista, por supuesto todo desde el prisma del particular carácter ruso.
Komunischt Kapitalischt
Posteado en Conspiraciones y poder con etiquetas Dinero, Esclavitud, Estado, Impuestos sobre Enero 28, 2009 por Valar
No somos dueños de nada, más bien, somos las propiedades de alguien. Nos dicen que tenemos la libertad de consumir, la libertad de poseer; pero en realidad nuestra libertad se reduce a producir más o menos, para que luego el fruto de nuestro trabajo sea devorado igualmente por las fauces del gran estado-corporación. Tienes un pedazo de tierra, un mísero vehículo, un negocio, a tus puertas golpeara el verdugo disfrazado de recaudador de impuestos. ¿Como puede ser algo propiedad si tienes que pagar para seguir poseyéndolo? Lo único que somos es esclavos recluidos en sus respectivos feudos; inventarios del estado inexistente debidamente etiquetados y numerados para su mejor administración. La única función de los tributos es mantener el empobrecimiento general, hacer más pobres a los pobres y más juiciosos a los ricos; mientras la bestia burocrática se fortalece a costa de la debilidad de todos; somos como las vacas que son ordeñadas y a las que luego les cobran también por la leche.
El dinero está ahí, no para ponerle precio a las cosas; sino para medir y cuantificar tu propio tiempo, tu eres la verdadera moneda el estado.
¿Y quién es el estado sino solo el maquiavélico instrumento instituido para legalizar nuestra esclavitud? Una entidad abstracta creada para darle apariencia de naturalidad a lo artificial: la reunión de millones de seres humanos en un superorganismo, una colectividad de hormigas; siendo que el ser humano evolucionó durante milenios como miembro de pequeños grupos, si es un ser social por naturaleza, lo es, pero no de más de un reducido número de miembros unidos por parentesco o cercanía, a la manera de los lobos; nunca de un abstracto ente llamado humanidad.
Nunca habrá un estado sin esclavos, tal como nunca habrá una colonia de abejas sin reina.
Cristo como un sapo hediondo
Posteado en Anticristianismo con etiquetas crucificción, Jesús sapo hediondo sobre Enero 22, 2009 por Valar
Aunque parezca un personaje de South Park, esta figura enfermiza no es obra de un caricaturista aburrido, sino, del desaparecido artista alemán Martin Kippenberger, quién la intitulo Zuerst die Füsse.
¿Qué quiso representar el artista con ésta obra? Es un misterio. Oficialmente declarada como blasfema por el Papa Benedicto a mediados del 2008 cuando algún hábil agente la incluyo en una retrospectiva expuesta en Italia, su fama no ha hecho más que crecer desde entonces. Tal vez solo lanzar una provocación sin sentido. Sin embargo nosotros pensamos que su descarnado surrealismo no es tan diferente de la contradictoria representación cristiana que muestra a un hombre que sobrelleva plácidamente la tortura, incluso desafiando la ley de la gravedad en sus coyunturas. En este sentido las dos figuras, más que diferenciarse entre sí, son similares en su absurdidad. En la cruz cristiana esta el imposible de un hombre que soporta con estoicismo y casi diría que alegría la tortura; en la representación de Kippenberger, un sapo hediondo que sostiene en una mano un huevo, y en la otra un jarro de cerveza. Dos situaciones absurdas y sin sentido. La irracionalidad de que un instrumento de tortura halla devenido con el tiempo en uno de fé, es casi tan inexplicable como la creación de esta vertiginosa escultura. O tal vez solo llego a convertirse en signo de adoración debido al terror que despertaba en los creyentes, a manera como los más antiguos empezaron a adorar al trueno o como en una de las secuelas del planeta de los simios, los mutantes adoran a la Bomba. En todo caso, es fácilmente observable que el artista alemán ha sido más fiel a la realidad en su nueva interpretación de la cruz, que todas las pasadas representaciones religiosas que mostraban a Jesús. En efecto el rostro del horrible batracio muestra el dolor y sus consecuencias fisiológicas de manera mucho más verídica que cualquier cristo ordinario, rompiendo de esta manera con una tradición artística de cientos de años.
Ahora, el hecho de que sea un sapo y no un hombre, solo puede ser porque es éste uno de los animales más parecidos al ser humano, y para remarcar la hermandad de todas las criaturas terrestres. Así, más que una burla o una sátira, puede hallarse incluso en esta obra la intención de crear un nuevo cristianismo, de tinte ecologista; intención, que al estar circunscrita al entorno artificial de las galerías de arte nunca se llevara a cabo, y solo quedara como insinuación.
De costumbres, Innombrables y tumbas
Posteado en Conspiraciones y poder, Estiércol del mundo con etiquetas Gaza, humanidad, inmundicia sobre Enero 16, 2009 por ValarEl ser humano es un animal de costumbres. Incluso el cuerpo agradece la rutina, innumerables años de actividad rutinaria se convierten en una dura costra de la que es hasta doloroso zafarse. He ahí la desnuda verdad. Todos los lugares y momentos son el mismo lugar y momento, el mismo punto dentro del cerebro, sólo desplazándose. No hay viaje, no hay cambio, excepto la enfermedad y la muerte.
De retorno a las pequeñas actividades vuelvo a ver el blog. Leo de nuevo algunos comentarios. Algunas de las críticas coinciden en algo; les parece inútil mencionar la mierda del mundo sin proponer una solución. Me río para mis adentros de su candidez. Seguro ellos hacen mucho por el mundo visitando páginas porno o bajando series de Internet. Noticia, no somos tan especiales, nunca cambiaremos nada y cuando llegue el día de nuestra muerte seremos olvidados. Tesla hizo algo por el mundo y murió en la miseria y sin crédito ni siquiera en los libros de escuela. A largo plazo no vale la pena hacer nada. A corto plazo lo mejor que se puede hacer es exterminar algunos remedos de seres humanos para que los demás podamos vivir un poco mejor.
No hay sino que enterarse de las últimas noticias de la masacre en directo de Gaza. Judíos, malditos judíos. Realmente la historia parece ser su entera conspiración. Es ahí cuando uno se da cuenta de que, contrario a lo que nos quieren hacer creer, el ser humano de a pie es un pobre pelele sin ningún poder. El poder viene de arriba, no de abajo. Mil millones de hormigas no pueden hacer nada. Uno puede comprender el odio y la enajenación. La vida humana es simple, no hay ideologías, solo se necesita agua, un pedazo de pan y un lugar donde dormir. Si te quitan eso estás en tu derecho de al menos intentar recuperarlo, recurriendo a todos los medios posibles a tu alcance. Lo demás es basura.
La mentira gobierna las naciones.
Los viejos Dioses han sido olvidados
y en los lugares sagrados solo hay inmundicia.
Los ancestros pisoteados
son devorados por los cerdos.
Los sabios guerreros del pasado
matarían a sus hijos vergonzosos.
Cobardes y pusilámines
hacen su onanismo viendo MTV,
mientras el Innombrable codicioso
succiona la riqueza de sus patrias.
Si haces algo bueno por los seres humanos el mundo se caga en ti. No existe una verdad más estremecedora. La evolución hace su trabajo, con el tiempo solo quedaremos los más hijoputas y los imbéciles, que esos nunca se extinguen. Lo repetiré una vez más: no eres la cosa especial que crees ser. Dicho educadamente, una bolsa de inmundicias parlante. No digo que no puedas ser otra cosa, pero como nunca lo intentarás, no hay más remedio. Yo no niego la posibilidad de tu transcendencia. No seré yo el que pague una inmensa valla publicitaria que diga “Dios no existe”, no hay ninguna necesidad. No estoy golpeando a tu maldita puerta para entregar mi mensaje, si es que tengo alguno. Esto es gratis, como tu propio y gastado pellejo.
A mis dos o menos seguidores les prometo mejores líneas para la próxima, con más diversión y sin tanta lugubrez. Si esto es posible.







