La eucatástrofe de Tolkien
En tiempos de la segunda guerra mundial, Tolkien acuño el termino “eucatástrofe”, para referirse a “el súbito giro feliz en una historia que lo atraviesa a uno con tal alegría que le hace saltar las lágrimas”, la cual, argüía, era la finalidad más alta que podía cumplir un cuento de hadas. En una carta a su hijo, Christopher, agrega: “llegué a la conclusión de que produce su peculiar efecto porque es un súbito atisbo de la Verdad, la entera naturaleza de uno adherida a la cadena material de causa y efecto, la cadena de la muerte, siente un súbito alivio como si un miembro fundamental dislocado hubiera vuelto de pronto a su lugar”. Y luego de mencionar que la resurrección cristiana es la mayor eucatástrofe posible añade, como buen católico practicante; “no quiero decir que los Evangelios cuentan lo que es “sólo” un cuento de hadas; pero sí quiero decir decididamente que cuentan un cuento de hadas: el mayor de ellos”. Sabias palabras para venir de un hombre religioso como lo fue Tolkien.
El Señor de los Anillos tiene muchos momentos eucatastróficos; cuando luego de que el Anillo desaparece en el Monte del Destino y Sam y Frodo, al borde de la muerte, son rescatados por las Águilas; Cuando Frodo parte hacia El Oeste, acompañado de Galadriel, Gandalf, y los últimos Elfos de la Tierra Media. Y el final, el momento puramente de la eucatástrofe (el “Final Feliz”), cuando Sam vuelve a casa y Rosa le recibe y sienta a su hija Elanor en sus piernas. Y Sam respira profundamente y sólo dice: “Bueno, estoy de vuelta” (luego del dolor viene la dicha). Tolkien escribía, en otro pasaje de su correspondencia; el mal siempre se afana en vano, porque de entre las ruinas el bien, no deja jamás de resurgir. En su formación cristiana, Tolkien veía en el bien y el mal, más que como dos contrarios que son necesarios el uno para la existencia del otro, a las consecuencias en la tierra de la Caída y el Pecado. (Sin embargo en La Música de los Ainur, que dio origen a Arda; ¿Melkor no tuvo desde el principio un papel primordial? ¿Sin la discordancia de Melkor, realmente hubiesen podido existir los mares y la tierra, el fuego y el hielo, o la misma raza de los hombres? Por que, si Ilúvatar permitió la discordancia de Melkor, era porque era necesaria. Y todo aquello esta implícito en el Silmarillion. Pero el Silmarillion termina como tragedia no como eúcatastrofe)
Sin embargo podemos encontrar similaridad entre el final de la Tragedia y el Final Feliz del que escribe Tolkien. En ambos un súbito giro en la historia nos conmueve. Pero en el final de la eucatástrofe, lo que debió ser muerte, se convierte en vida. Y el descubrimiento y la alegría o la tristeza son tan extraordinarios que el espectador llora. Porque reconoce en ese momento un atisbo de la realidad, en la cual todo esta profundamente amalgamado. No hay vida sin muerte, no hay victoria sin que debamos renunciar a algo. Aveces, en el Final Feliz, también aparece la nostalgia. Hay cosas tan hermosas que pueden herir los ojos.
La tradición de los cuentos de hadas continúa hasta nuestros días. No todos llegan a cumplir esta alta función, y el mismo Tolkien despreciaba a Disney. En Hollywood, contadas veces, se llega a conseguir esto en una historia. En dos cuentos de hadas modernos, ambos de Tim Burton, se alcanza sin embargo, notablemente. En El Joven Manos de Tijera, la eucatástrofe ocurre en mitad de la película, cuando Edward realiza unas esculturas de hielo y los cristales caen en forma de nieve sobre la adolescente de la cual se ha enamorado, en una de las escenas más bellas conseguidas por este director (sin embargo la trama luego deviene en lo que sería casi un anti-cuento de hadas). En Charlie y la Fábrica de Chocolate, ocurre cuando el niño pobre gana el tiquete dorado; y luego al final, cuando el chocolatero encuentra por fin una familia.