Tribu haitiana descubre una nueva fuente de energía alternativa
De extenderse esta tecnología a otras regiones del mundo, el coco global dejaría de ser una amenaza.
Desde el restablecimiento de la democracia, gracias a la llegada de las tropas de las Mansiones Unidas, una de las principales preocupaciones del pueblo de Haití, ha sido la búsqueda de energías alternativas. La gran preocupación ecológica de estas personas es contribuir de esta manera a la reducción de emisiones de CO2, y a evitar la llegada del coco global. Sus éxitos en este campo son dignos de mención; su producción per cápita anual, se acerca a cero; se habla incluso que su preocupación por las emisiones es tan grande que gracias a una dieta especial han llegado a reducir el tamaño de sus pulmones para evitar de está manera respirar demasiado hondo y producir CO2 en exceso. Éstas personas, han optado por un modo de vida alternativo, no compartiendo de ninguna manera el modo de vida occidental y consumista, que tan perjudicial ha resultado para el medio ambiente. Sin embargo esto no es gratuito, ellos saben que los recursos naturales de su isla son limitados y por lo tanto la búsqueda de energías alternativas se ha convertido en algo prioritario.

Deseosos de mejorar en su modo de vida alternativo, y estar cada día más en contacto con la Madre Tierra, se ha popularizado recientemente entre ellos un nuevo tipo de energía, que podrá no mover grandes vehículos contaminantes ni producir electricidad con la cuál perder el tiempo en causticas redes sociales de Internet; pero les da la suficiente para mover sus brazos y mandíbulas. Sí, las famosas galletas de barro. La producción de está suculenta opción alimentaria respetuosa con el medio ambiente, no requiere más que la energía del sol, y algunos mínimos aditamentos, obviamente naturales, como lo son una pizca de sal y mantequilla. Además de deliciosas, son económicas y están al alcance de la mayoría de la población, la cual por 5 centavos de dólar puede adquirirlas en el mercado local (En Haití son tan ecológicos que hasta han decidido no malgastar sus bosques haciendo su propio dinero, sino que muy inteligentemente, reciclan el dinero de otros países). Como ellos mismos dijeron a los periodistas, las plantaciones de arroz y cereales depradan anualmente millones de hectáreas de bosques, que podrían ser usadas en algo más ecológico, como la producción de combustibles menos contaminantes. Además, comiendo galletas de barro, no apoyan a las multinacionales agrícolas que se valen del trabajo infantil, algo monstruoso para los buenos haitianos.
(Ñam, ñam, en honor a la verdad no saben tan bien)…
Febrero 9, 2008 en 8:45 am
Hola, te invitamos a conocer el fracaso literario menos resonante de todos los tiempos: FERRANTE KRAMER, EL PERUANO DORADO. Un personaje patético que vive en http://ferrantekramer.blogspot.com/.
Esperamos hacerte reír un buen rato.
Patricio
Julio 2, 2008 en 10:31 pm
Anda pendejo crees que esa mierda de galletas va poder satisfacer sus necesidades alimenticias jaja mejor que coman mierda de perro