Bioshock, Ayn Rand y el objetivismo

“El hombre que produce mientras los demás disponen de su producto es un esclavo”.

Ayn Rand, teórica del objetivismo.

“¿Cuál es la diferencia entre un hombre y un parásito? un hombre construye, un parásito pregunta ‘”¿dónde está mi parte?” Un hombre crea, un parásito dice “¿qué van a pensar los vecinos?” Un hombre inventa, un parásito dice “cuidado o puede ser que tropiece con los pies de Dios…”.

Andrew Ryan, fundador de Rapture.

“No hay nada que pueda quitar la libertad a un hombre salvo otros hombres. Para ser libre, un hombre debe ser libre de sus hermanos”.

Ayn Rand, teórica del objetivismo.

“Un hombre elige, un esclavo obedece”.

Andrew Ryan, fundador de Rapture.

“Cuando digo “Capitalismo”, quiero decir Capitalismo completo, puro, incontrolado, no regulado, laissez-faire. Con una completa separación del Estado y de la economía del mismo modo y por las mismas razones por las que existe separación entre el Estado y la Iglesia”.

Ayn Rand, teórica del objetivismo.

“Gregory, no venga gimoteando a mí por las fuerzas del mercado. Y no espere verme castigando ciudadanos que demuestran un mínimo de iniciativa. Si no le gusta lo que Fountaine está haciendo, bien, yo le sugiero a usted que encuentre la manera de ofrecer un mejor producto”.

Andrew Ryan, fundador de Rapture.

Inmerso en la atmósfera hipercapitalista y decadente de Rapture, la ciudad construida en el fondo del mar donde transcurre la acción del videogame retro Bioshock; había pensado en un principio que los extraños mensajes propagandísticos que constituyen el entorno sonoro del juego mientras se cumplen las diversas misiones, eran fruto solo de la mente enferma de los programadores. Evidentemente no conocía la doctrina que a mediados de siglo surgió de la mente de Ayn Rand. Judía, Ayn Rand emigró a temprana edad desde la Rusia comunista hacía los Estados Unidos, donde luego de trabajar como actriz y guionista en Hollywood, escribió varias novelas y posteriormente ensayos filosóficos en los cuales teorizo las bases de su ideología, que básicamente ya habían quedado esbozadas en su novela de 1956 “La Rebelión de Atlas”, en la cual los empresarios eran los buenos, el estado, los malos, y las masas ni siquiera contaban. La trama de este grueso volumen de 1000 páginas, se puede resumir cortamente en que un día los emprendedores del mundo, cansados de la tiranía de la socialdemocracia (de los parásitos), deciden dejar de emprender, entrando en huelga, demostrando así, la superioridad del sistema capitalista y de la clase empresarial, sin la cual el mundo se iría al traste.

A pesar del virtual desconocimiento de esta autora fuera de los Estados Unidos, tal parece ser que fue una de las principales impulsoras del agresivo capitalismo ultraliberal, y por supuesto su teoría, que ella llamó “objetivismo”, fue inmediatamente abrazada por las élites, ya que le daba una justificación moral al hecho económico capitalista. Según una definición, “El objetivismo es una filosofía política radicalmente individualista que hace apología del capitalismo y del hombre egoísta que, en lugar de sacrificarse para los otros, afirma –contra todos los obstáculos que constituyen el estatismo, el moralismo y las religiones– su absoluta libertad y que, obrando así, termina por construir una sociedad mejor y más libre para todos”. Base teórica idéntica a la que encontramos entre los creadores de la ficticia ciudad de Rapture.

¿Es Bioshock, una crítica irónica o un homenaje velado a Ayn Rand? Difícil saberlo, pero no hay duda de las numerosas correspondencias que encontramos entre los personajes y escenarios del juego y la doctrina del “objetivismo”:

El nombre del constructor de Rapture es Andrew Ryan, casi que un anagrama de Ayn Rand. Al igual que Rand, Ryan debe escapar de la Rusia sovietizada en su juventud hacía América, donde su entusiasmo inicial por la “tierra de las oportunidades”, pronto se ve frustrado por el creciente intervencionismo estatal, los programas sociales y las expropiaciones. Para Ryan el mundo moderno ha sido creado para los grandes hombres, aquellos capaces de emprender su propio camino, no para los “parásitos” aquellos que, sin crear ni trabajar quieren disfrutar de las comodidades que desarrolla el hombre emprendedor. Como Rand, cree en un tipo superior de humanos, los empresarios. Las similitudes entre la filósofa y el personaje son evidentes. Rapture es construida con la aspiración utópica de crear un lugar donde “el artista no temería el censor, el científico no estaría constreñido por la moral, y el grande no tuviera que estar limitado por el pequeño”. Sin embargo cuando Rapture fracasa, Ryan pierde sus ideales y se transforma en un tirano despiadado y cruel.

El principal enemigo de Ryan en Rapture es Atlas, quien encabeza una rebelión contra su gobierno, que va más allá de la gentil competición económica que era el ideal de Rand. Nótese la ironía con el título de la novela de Rand, “La Rebelión de Atlas”. y que los hechos de la historia del juego acaecen en 1959; si invertimos el 9 tenemos 1956, fecha de la publicación de la novela. Al final los empresarios resultan enceguecidos por su sed de poder y la ciudad colapsa en su enfrentamiento por controlar el ADAM, producto genético destilado de niñas especialmente criadas para este fin, que puede dar capacidades sobrehumanas a sus poseedores. Atlas, cuyo verdadero nombre es Frank Fontaine, es quién guía y manipula al jugador durante los diversos niveles. Fontaine también parece ser una referencia a otra obra de Rand, “The Fountainhead”. En sus orígenes, es el perfecto retrato de aquel empresario que gracias al capitalismo logra surgir desde abajo, por su propio esfuerzo.

Bridgette Tenenbaum es la científica genética responsable del descubrimiento del ADAM. El nombre verdadero de Ayn Rand, antes de huir de Rusia era Alissa Rosembaun. Tenembaun, como Rosembaun es judía, ya que debe huir de Alemania durante la WWII; y sus descubrimientos son decisivos en el destino de Rapture. Puede representar los aspectos menos egoístas y desinteresados del “objetivismo”, si se puede decir así, la fé en la ciencia y en el progreso y la inventiva puesta al servicio del libre mercado; siendo Ryan su contraparte oscura.

Fuera de estas coincidencias, los diarios y propaganda que el jugador encuentra a lo largo de su aventura, son compatibles ciento por ciento siempre con la doctrina “objetivista”, aveces de manera literal, otras irónicamente.

Aunque inmersos en el mundo de Rapture, la historia del juego nos puede parecer demencial, no es menos demencial pensar que en la vida real las extremas doctrinas de Rand son aquellas que han guiado el pensamiento de los principales grupos de poder mundiales en los últimos 50 años; siendo reverenciada al igual por personajes tan dispares como Sandor LaVey, Alan Greenspan y Vladimir Putin, por ejemplo.

Solamente hay algo que no encaja del todo y son las connotaciones religiosas del nombre de la ciudad sumergida de Bioshock, Rapture, siendo el “objetivismo” una doctrina atea, ya que para los cristianos escatológicos, en inglés Rapture (Arrebatamiento) es el nombre de un supuesto evento futuro en el cual Cristo descenderá del cielo, llevándose consigo a todos los creyentes verdaderos antes de la supuesta “Gran Tribulación”, el fin del mundo. Un extraño significado para una ciudad cuyo lema es: “Sin Dios, sin rey. Solo el hombre”.

Ken Levine, director creativo de Bioshock y 2k, describe a Ayn Rand como una especie de “supervillana”, y dice que admira la “intensidad” de sus ideales. En cuanto al objetivismo, baste decir que el presidente del Ayn Rand Institute’s, es hoy día, un ex-militar y profesor israelí, Yaron Brook. ¿Manipulación sionista o filosofía? En este caso, el jugador decide.

8 comentarios to “Bioshock, Ayn Rand y el objetivismo”

  1. Vampiresa Dice:

    Me ha gustado mucho este post.
    El tratado que se lleva y hasta dónde se puede manipular.
    Mera psique, pero tantos y tantos que no se dan cuenta… por lo menos a mi parecer.

    Gracias por pasar por mi blog, te seguiré leyendo.

    Un beso.

  2. winston smith Dice:

    hola, es la primera vez que leo este blog. que interesante, el tema de esta entrada…¿no habia un videojuego, Abe’s Odyssey, en el que un esclavo tenia que escapar de una terrible fabrica llamada Rapture Farms? creo que se mostraban mensajes propagandisticos en pantallas…tambien en Half-Life 2 se muestra una sociedad que se ha convertido en eso que llaman “anti-utopias”, sistemas utopicos nada deseables, como los de “un mundo feliz” o “1984″…es interesante ver como los videojuegos ya no son el pacman de los niños, sino que pueden llegar a tener un fondo filosofico, artistico.

  3. qbit Dice:

    Ideologías como el objetivismo o el comunismo se viven de manera religiosa por sus seguidores. Son religiones ateas sin dios.

    Eso de ADAM es como la especia de Dune, que amplía la vida y proporciona poderes especiales (al mensajero de la Cofradía o al mesías).

  4. gOto Dice:

    El juego podria entenderse como un final logico al seguimiento al pié de la letra de esa doctrina enferma e individualista.

    Por cierto, buen post.

  5. Danny Dice:

    A falta de un argumento sostenible contra el capitalismo basado ya sea en la ética o en el utilitarismo, muchos pensadores han optado por el argumento de que el capitalismo sin límites podría degenerar en megadesastres ambientales o epidemiológicos como pareciera ser el caso de Bioshock, y aunque el argumento cae en la mera especulación al no existir una sociedad completamente capitalista a ultranza (el mundo está gobernado por socialdemocracias o socialismos), cada vez que una sociedad se ha liberado al menos parcialmente, ha mejorado sus condiciones de vida, ha permitido la inventiva, el progreso social, la diversidad de la cultura y el desarrollo económico. Tal es el caso de la Revolución Industrial, el renacimiento, la Grecia de Pericles o la Roma republicana.

    Si revisamos la historia, veremos que los peores desastres ambientales y epidemiológicos han sido protagonizados por un poder basado en la violencia (el capitalista crea, el Estado usa la fuerza) y a menudo sin que este poder haya pagado las consecuencias. La desecación del Mar de Aral, Chernobyl, la pandemia de malaria y el Holocausto son sólo algunos ejemplos de lo peor de la humanidad cuando un líder o un grupo usa el poder de coerción estatal para imponer sus visiones al resto.

    Bioshock nos mostraría que incluso una pujante sociedad capitalista puede ser subvertida por un líder desquiciado si los ciudadanos bajan la guardia.

    El mejor gobierno es el que menos gobierna, y el que menos gobierna es el que no gobierna en absoluto.

    Thomas Jefferson

  6. Valar Dice:

    El capitalismo y la sociedad industrial en general, parten de una premisa errónea; de que el progreso material no tiene límites. Los recursos de la tierra son finitos y por eso cualquier sociedad que base su existencia en la explotación descontrolada de los recursos naturales esta condenada al colapso. Lo sabe cualquier jugador de Age of Empires, sin recursos, sin energía, no hay nada. Por más “pujantes” que sean las sociedades.

  7. Carlos Dice:

    El progreso es ilimitado. Por mucho que los recursos de la Tierra sean limitados no lo son los del Universo, al menos no tienen fin dentro de los límites de la existencia humana.

    El asunto es que, además, el capitalismo puede perfectamente responder a temporadas de “sequía” o de falta de recursos. Y precisamente el capitalismo ha inventado la mejor herramienta para controlar el uso de recursos en función de la escasez: el mercado. ¿Que un producto es escaso? El precio sube ilimitadamente hasta que todos aquellos que dependan de él busquen alternativas.

    En el socialismo tenemos a unos cuantos “listos” que se supone han de saber planificar la economía a la perfección. En el capitalismo todo se regula perfectamente, al menos en el aspecto del consumo y la escasez.

    Así que la única premisa errónea es la socialista: “cualquier “listo” puede planificar la economía para obtener el máximo progreso en las mejores condiciones”. Falso.

  8. Valar Dice:

    Los recursos del Universo pueden ser ilimitados, pero dentro de la existencia humana, si que hay límites, temporales y espaciales… de otra parte, y en efecto; el error de las economías planificadas es presumir que hay humanos lo suficientemente inteligentes y honrados para ejecutar sus funciones con rectitud y eficiencia; lo que hace pensar que el único colectivismo seguro seria alguno dirigido por máquinas, en el cuál todos fuéramos esclavos.
    No obstante, y por las mismas razones de avaricia y estúpidez humana, el capitalismo amigable puede que no sea más que una breve transición entre la tiranía del Estado y la tiranía de las Corporaciones futuras .

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